Dos meses atrás, ella se había apoderado de los imputados por el crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz, en la primera jornada del debate oral. Luego, con el transcurso de los días, desapareció. Pero ayer volvió, y esta vez no solamente se la veía en los rostros de Ema Hortensia Gómez, Darío Pérez, Andrés Fabersani, Rodolfo Domínguez y Rubén Albornoz. La ansiedad volvió, y se reflejó también en los abogados acusadores y defensores.

Ese fue el presagio de que el final se acerca. Quedan un par de testigos por declarar, y la incorporación de la prueba para su lectura. Fuentes tribunalicias indicaron que esta semana se terminaría con esta etapa. Desde el lunes comenzarían los alegatos de las partes y a fines de la semana podría escucharse la sentencia.

Gómez y Pérez están acusados de ser los asesinos del juez. El fiscal de Instrucción Guillermo Herrera creyó que el 26 de noviembre de 2004 lo mataron, por una disputa amorosa. Domínguez, Fabersani y Albornoz están acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público y encubrimiento agravado. Los tres eran policías en Banda del Río Salí y la noche del crimen llevaron a Gómez hasta la casa del magistrado, en avenida Aconquija 2.950.

La ansiedad se vio reflejada, sobre todo, en el cuarto intermedio que el Tribunal ordenó al mediodía. Gustavo Morales se reunió con sus defendidos Pérez y Fabersani (que acostumbran caminar frente al Colegio de Abogados), y adelantó que los ex policías quieren ampliar su declaración.

Ema Gómez charló más seguido con su abogado Mario Mirra; la ex esposa de Aráoz, Lucrecia Terán, y tres de sus hijos, no se perdieron detalle de la jornada. La fiscala de Cámara, Juana Prieto de Sólimo, se retiró rápidamente, cuando suele aguardar que la sala se desaloje.

Todos esos datos evidencian la cercanía de la decisión final del Tribunal. Varios letrados comentaron, en voz baja, que comenzaron a afinar el lápiz para preparar sus alegatos. Incluso, preanuncian que no les llevará pocas horas dar sus conclusiones, y creen que esperan largas jornadas de esas lecturas.

La resolución que del Tribunal, comunicada el martes por el presidente Pedro Roldán Vázquez, pronostica que los jueces comenzaron a valorar los testimonios y las pruebas que se incorporaron hasta ahora: rechazaron por sobreabundantes unos 20 testimonios, y negaron la realización de una nueva pericia balística.